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Las Leyes de Nüremberg

Tras obtener dos victorias con mayoría simple en las elecciones de 1932 el Partido Nacionalista Obrero Alemán, Adolf Hitler sería proclamado canciller en 1933 por el presidente Paul von Hindenburg. De inmediato, Hitler estableció un régimen totalitario​ liquidando las instituciones democráticas de la República de Weimar e instauró el llamado Tercer Reich. 

El eje principal de la ideología nazi fue el racismo. Trataron de ampliar el área de expansión de los pueblos germanos a través de la pureza racial, la eugenesia, con programas de bienestar social y un desprecio sistemático del valor del individuo, el cual podía ser sacrificado por el bien del Estado y en pos de una “raza aria superior”.

Para mantener esa pureza y fuerza de la raza aria, los nazis exterminaron romaníes, discapacitados, homosexuales, testigos de Jehová, africanos y disidentes políticos. Pero fueron los judíos con lo que más se ensañaron, ya que de los 11 millones de víctimas que se calculan, cerca de seis millones fueron judíos; es lo que conocemos hoy como el Holocausto.

Gráfico publicado por el gobierno nazi en 1935, explicando los esquemas familiares que determinaban la limpieza de sangre.

Durante los doce años del Tercer Reich se promulgaron más de 400 regulaciones que les prohibían a los judíos desde negarles la ciudadanía alemana aunque hubieran nacido en el país o ser dueños de mascotas.

En el mitin partidista anual celebrado en Nuremberg en 1935, los nazis anunciaron las nuevas leyes que institucionalizaban muchas de las teorías raciales prevalecientes en su ideología.

Cúpula del NSDAP reunida en el Reichsparteitag de Núremberg de 1935

Las leyes de Nuremberg, redactadas por el jurista y político Wilhelm Frick en su cargo de Ministro de Interior del Reich (1933-1943),  no definían a un “judío” como alguien que tenía determinadas creencias religiosas, sino que cualquier persona que tuviera tres o cuatro abuelos judíos, era definida como tal, independientemente de si se identificaba como judía o pertenecía a la comunidad religiosa judía. Muchos alemanes que no habían practicado el judaísmo durante años fueron presa del terror nazi. Incluso aquellos que tenían abuelos judíos pero que se habían convertido al cristianismo eran definidos como judíos.

También se prohibió el matrimonio interracial y las relaciones sexuales entre judíos y no judíos. El 14 de septiembre, antes de la sesión especial del Reichstag, los juristas nazis le presentaron a Hitler los borradores de la nueva legislación antisemita.

En torno a la medianoche, Hitler les comunicó a los juristas que también deseaba una ley adicional que abordase el asunto de la ciudadanía del Reich. Los juristas se apresuraron a redactar improvisadamente en la parte trasera de la carta del menú del hotel una ley por la que los judíos pasarían a ser súbditos (y no ciudadanos) del Reich.

Los efectos más importantes de estas leyes consistieron en la determinación y definición de la situación racial de cada individuo residente en Alemania; para lo que se siguió un modelo basado casi exclusivamente en la sangre (es decir, en la ascendencia racial) y no en consideraciones religiosas o culturales. Este sistema se basó en el establecimiento de cuatro categorías raciales fundamentales: la de los alemanes de sangre, la de los mixtos de segundo grado, la de los mixtos de primer grado y la de los judíos (a estos últimos podían asimilarse otras etnias consideradas inferiores y peligrosas, como los gitanos).

Sangre alemana

Las personas con sangre alemana eran consideradas parte de la comunidad racial alemana y parte de la comunidad del pueblo alemán, por lo tanto eran ciudadanos del Reich. Se consideraba persona de sangre alemana (deutschblütiger):

  • Aquel cuyos abuelos fuesen de sangre alemana.
  • Aquel con un progenitor alemán y otro mixto de segundo grado (aquel con un solo abuelo no alemán)

No se permitía a personas de sangre alemana:

  • El matrimonio con judíos (aquellos con cuatro o tres abuelos judíos).

Mixtos de segundo grado

Las personas consideradas mixtas de segundo grado solo eran parte de la comunidad del pueblo alemán (deutschen Volksgemeinschaft) y eran, o podían llegar a ser, ciudadanos del Reich.

Se consideraba persona mixta de segundo grado (mischling 2.grades):

  • Aquel con un solo abuelo judío.

No se permitía a personas mixtas de segundo grado:

  • El matrimonio con mixtos de segundo grado (con un abuelo judío). Aunque el matrimonio fuese nulo, el hijo natural de ambos sería mixto de segundo grado, como sus padres. La razón de la prohibición era la erradicación de esta condición.
  • El matrimonio con judíos (aquellos con cuatro o tres abuelos judíos)

Mixtos de primer grado

Las personas consideradas mixtas de primer grado solo eran parte de la comunidad del pueblo alemán y eran, o podían llegar a ser, ciudadanos del Reich.

Se consideraban persona mixta de primer grado (mischling 1.grades):

  • Aquel con dos abuelos judíos. Ya fuesen alternos (uno de madre y otro de padre) o ambos padres de un progenitor.

Judíos

Las personas consideradas judías no eran parte la comunidad del pueblo alemán, por tanto se les privó de su nacionalidad alemana y se les prohibió adquirirla. No podían desempeñar cargos públicos o funcionariales, así como el ejercicio de profesiones, oficios menores y del comercio dentro del territorio alemán.

Mixtos de primer grado considerados judíos

Folleto de 1939 del Hotel Reichshof en Hamburgo. La etiqueta roja informaba a los huéspedes judíos del hotel que no les estaba permitido entrar en el restaurante, bar o salas de recepción del hotel

Se consideraban personas mixtas de primer grado y judías:

  • El mixto de primer grado (dos abuelos judíos) nacido de un matrimonio prohibido y por tanto nulo, con posterioridad al 31 de julio de 1936; así como el mixto de primer grado hijo de un matrimonio legal posterior al 17 de septiembre de 1935.
  • El mixto de primer grado que pertenezca a la comunidad religiosa judía.
  • El mixto de primer grado casado con un judío (este último con tres o cuatro abuelos judíos).

Judíos de sangre

Se consideraban judíos:

  • Aquel con tres o cuatro abuelos judíos.
  • Los mixtos de primer grado considerados judíos por la ley.
  • Los hijos de una persona mixta de primer grado y un judío (con tres o cuatro abuelos judíos).

No se permitía a los judíos:

  • El matrimonio con alemanes de sangre o mixtos de segundo grado.

Quien se encargó de difundir dichas leyes fue Julius Streicher, coautor de las mismas, y estrecho colaborador de Hitler, y su periódico Der Stürmer. Gracias a esta publicación, Streicher ayudó a convencer a las masas alemanas que el judío era una lacra social insertada en el pueblo alemán y que debía ser “extirpada como un tumor cancerígeno”, tal como se explicaba en el libro de Hitler, Mein Kampf.


BIBLIOGRAFÍA

  •  Michael Burleigh (2000). The Third Reich: A New History, London
  • Axis History, por Marcus Wendel y varios historiadores reconocidos.

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