Sin categoría

Hrosvitha de Gandersheim, escritora de leyendas

En mi cruzada contra las malas lenguas y la necedad de ciertas personas hacia la época medieval, hoy os quiero hablar sobre una persona que tiene el privilegio de ser el primer gran nombre de la literatura alemana en el siglo X. Su obra forma parte del llamado Renacimiento Otoniano, y destaca su producción dramática, cuya modernidad ha sido señalada por los estudiosos.

Hroswitha fue una célebre monja – poetisa nacida probablemente entre 930 y 940, falleciendo hacia el 1002. Pertenecía a la aristocracia sajona y desde muy joven optó por recluirse en el convento benedictino de Gandersheim en la Baja Sajonia.

Roswitha von Gandersheim (Wikipedia / PD-old)

La abadía femenina de Gandersheim se encontraba bajo la protección del emperador Otón I y contaba con gran poder político (la abadesa podía participar en la Dieta imperial), económico (acuñaban moneda) e intelectual, ya que contaba con una extensa biblioteca de autores clásicos y medievales.

Aunque pasó toda su vida en el convento de Gandersheim, Hrosvitha no fue exactamente una  monja, sino una canonesa, es decir, solo hacía dos votos de los tres monásticos: castidad y obediencia, pero no el de pobreza, por lo que podía disponer de su propio patrimonio y de criadas; esto le suponía la oportunidad de no perder su estatus social sin tener la obligación de contraer matrimonio.

Su gran nivel intelectual fue potenciado al máximo primero bajo la guía de su maestro Rikkardis y después bajo el cuidado de Gerberga, hija de Enrique I, duque de Baviera y sobrina de Otón I ( el benefactor del convento). Gerberga es conocida por ser una de las mujeres con mejor educación de su tiempo, y que más tarde llegaría a ser abadesa del convento (959-1001).

Hrosvitha tenía conocimientos del cuadrivium (aritmétrica, geometría, música y astronomía) y conocía a fondo a escritores clásicos como Terencio,  Virgilio, Ovidio o Boecio, y aunque en sus escritos se nota el estilo de estos autores, su temática es religiosa. El tema común de sus obras es la fuerza de voluntad, perseverancia y tenacidad de las mujeres cristianas, devotas y orgullosas de su pureza y castidad.

Fue la primera escritora alemana que utilizó el latín como vehículo expresivo, y la primera escritora de teatro religioso medieval. Sus obra iban desde leyendas escritas en verso que recogen la vida de santos y mártires para ser leídas en el refectorio, hasta obras de teatro al estilo de Terencio, pero haciendo hincapié en el espíritu cristiano, por lo que el tono licencioso utilizado por las mujeres romanas daba paso al lenguaje casto y virtuoso del culto mariano. Estas obras de teatro tenían una doble finalidad: educar y entretener. 

Sus obras solían carecer de título, los cuales eran añadidos más tarde por los editores. Generalmente utilizaban un nombre masculino, cuando la mayoría de las veces las protagonistas eran mujeres. Es el caso de Pafnucio, que también podría llamarse Conversión de la prostituta Tais. En esta obra tiene como protagonista a Tais, una prostituta que disfruta con la adulación de sus amantes y los bienes que estos le proporcionan hasta que Pafnucio decide liberarla de la perversión y convencerla para que se recluya en un monasterio y expíe sus pecados.

A pesar de tener una gran popularidad con sus poemas, se dedicó en cuerpo y alma al drama ¿Y por qué optó por las obras dramáticas? Ella misma lo explica:

Lamentando el hecho de que algunos cristianos, atraídos por la belleza de la pieza, tomen placer con las comedias de Terencio y en ellas aprendan algunas cosas impuras, determinó imitar de cerca su estilo, con idea de adaptar los mismos métodos para exaltar la pureza triunfante de las santas vírgenes, como él intentó pintar la victoria del vicio. Un rubor con frecuencia asciende a sus mejillas cuando en obediencia de las leyes de la forma escogida para sus expresiones poéticas, se vio obligada a retratar la detestable locura del amor impío.

Hroswitha de Gandersheim

La obra más popular, al menos por sus numerosas copias, es el Gallicanus. Este general de Constantino el Grande, siendo todavía pagano, pidió en matrimonio a la hija del emperador, Constancia, quien, sin embargo, hacía tiempo que se había ofrecido a sí misma como esposa al Señor; el pretendiente acaba convertido y sufre una muerte de mártir.

Grabado de la primera edición de 1501, Alberto Durero.

Su segundo drama es más bien una tragicomedia. Dulcitius, un prefecto de Diocleciano, desea obligar a tres doncellas cristianas a un matrimonio no deseado con altos dignatarios de la Corte. Las tiene prisioneras en una cocina y con malas intenciones va a por ellas durante la noche; pero Dios le castiga con la ceguera y el prefecto abraza sólo cazuelas y pucheros llenos de hollín. El aspecto bajo el que aparece es el de un carbonero, y esta sorpresa provoca la más divertida de las escenas: las tres doncellas, Agape, Chionia e Irene, son rescatadas de su villanía.

En Callimachus la violencia de la pasión conduce a una profanación truculenta de la muerte que, sin embargo, es milagrosamente evitada. Las dos siguientes piezas, Abraham y Paphnutius, tratan de una forma curiosa la conversión de una mujer caída.

Finalmente, el último drama relata de un forma sencilla y clara la leyenda del martirio de las tres hermanas Fe, Esperanza y Caridad, hijas de Sabiduría.

Poemas, teatro dramático… ¿algo más? Sí, también escribió seis leyendas, muy diferentes entre sí.

El martirio de san Gangolf  (582 dísticos) tiene como protagonista a un príncipe burgundio. El joven San Pelagio, cuyo reciente martirio ella lo relata en 414 versos de acuerdo con informaciones recogidas por testigos presenciales. La descripción que hace es realmente impactante y realista ya que era contemporáneo suyo.

La leyenda de Theophilus (455 versos) es el primer tratamiento poético de la leyenda medieval de Fausto. Describe cómo el joven archidiácono está insatisfecho con sus progresos intelectuales. Consulta a un brujo judío y es llevado al encuentro de los demonios. Theophilus renuncia a Dios en un documento escrito, pero luego se arrepiente. Finalmente, es rescatado por la Virgen María.

La leyenda de san Basilio (259 versos) es parecida a la anterior, en el que un joven desgraciado es salvado de un pacto con el diablo. Las leyendas finalizan con el martirio de san Dionisio (256 versos) y el de santa Inés (459 versos). Este último poema, que se basa en la biografía de la santa atribuida a san Ambrosio, está escrito con gran fervor.

Su carrera como poetisa finaliza con dos grandes epopeyas, una cantando las hazañas de Otón I desde la coronación del emperador hasta el año 962, el poema De Gestis Oddonis I Imperatoris, fue escrito en 967 y dedicado al propio emperador. La otra, Primordia coenobii Gandeshemensis, explica la fundación del monasterio de Gandersheim.

En sus obras muestra un pensamiento muy avanzado, en un momento que en la historia ha sido considerado muchas veces, de modo injusto, cómo de escaso desarrollo literario. Hrosvitha extrae el contenido de sus obras no de las fuentes paganas sino de las historias y leyendas de los mártires y santos, las cuales en siglo XIII serán compiladas por Jacobo della Voragine en su Leyenda dorada.


BIBLIOGRAFÍA

  • Acosta, L. A. (ed.) (1997): La literatura alemana a través de sus textos, Madrid: Cátedra.
  • Dronke, Peter (1995). Las escritoras de la Edad Media. Editorial Crítica.
  • Laurence Moulinier,  H comme Histoire: Hrotsvita, Hildegarde et Herrade, trois récits de fondation au féminin . Clio HFS, 2/1995

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .