Sin categoría

Una mujer de armas tomar: María Teresa de Austria

Tras un parón por los exámenes, vuelvo a la carga. Y lo hago con un personaje que apenas conocía y que me ha impactado bastante. La he descubierto en la asignatura de La Edad Moderna y os la quiero presentar.

Fue responsable de la mayoría de las grandes reformas financieras y educativas realizadas en sus dominios, con el apoyo del conde Federico Guillermo de Haugwitz y Gottfried Van Swieten, promovió el comercio, desarrolló la agricultura y reorganizó el ejército austriaco, lo que fortaleció la posición internacional de Austria.

María Teresa I de Austria (1717-1780), Archiduquesa de Austria, Emperatriz del Sacro Imperio Romano Germánico y reina de Hungría y Bohemia. Ostenta el título de ser la única mujer que tuvo el poder sobre los dominios de los Habsburgo en los 650 años de la historia de dicha dinastía; y no solo eso, sino que fue una inteligente estadista y una entusiasta reformista. Es por ello que está considerada como una de las mujeres más influyentes y poderosas del siglo XVIII.

 Nació el 13 de mayo de 1717, en Viena. Su padre, el emperador Carlos VI y su madre, Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel. Su padre era el último miembro varón de la Casa de Habsburgo y esperaba engendrar un heredero, por lo que el nacimiento de María Teresa fue una gran decepción, no solo para él, sino para todos los vieneses.

María Teresa recibió una instrucción meticulosa a cargo de los jesuitas, la misma que si hubiera sido varón a excepción de como gobernar como soberana. Tan pronto se la veía participando en un recital de canto y al momento en tiro con arco. A la edad de catorce años participó con su padre en el Consejo de la Corona, pero solo como espectadora, sin dejarle meter baza.

María Teresa y Francisco Esteban

En 1736 se casó con Francisco Esteban de Lorena, el que sería el futuro Francisco I del Sacro Imperio Romano Germánico, y tuvo con él 16 hijos (sí, lo sé), entre sus vástagos más famosos se encuentran las reinas María Antonieta de Austria y María Carolina de Austria, la duquesa María Amelia de Habsburgo-Lorena y dos emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico: José II y Leopoldo II. Pese al amor que sentía por Francisco, María Teresa nunca permitió que su marido decidiese sobre los asuntos de Estado y, muchas veces, lo echaba de las reuniones del consejo cuando no estaba de acuerdo en algún punto, a pesar de su posición de corregente.

Los territorios de los Habsburgo estaban regidos por la Ley Sálica, que impedía la sucesión femenina. Así que al caer en la cuenta Carlos que ella sería su sucesora, promulgaría “La Pragmática Sanción de 1713” para que todos sus territorios reconocieran a María Teresa como Emperatriz. Pero cuando su padre fallece en 1740 por la ingesta de setas venenosas, Sajonia, Prusia, Baviera y Francia rechazaron el documento que habían reconocido como legítimo. Prusia invadió la provincia de Silesia y provocó un conflicto conocido como la guerra de sucesión austriaca, que duró 9 años.

Sin estrategias militares, arruinada por la economía de guerra de su padre y sin experiencia de mando, la soberana no se dejó intimidar ni por Federico II de Prusia, su enemigo más tenaz, que acabaría tragándose sus palabras “Resulta ser una mujer”, refiriéndose así sobre ella creyendo que sería una rival endeble, ni por su esposo, quien pretendía manejar los hilos del poder.

«Me encontré sin dinero, sin crédito, sin ejército, sin experiencia ni conocimiento de mi condición y, finalmente, sin nadie para aconsejarme, pues todos esperaban ver cómo las cosas iban a evolucionar», confesó la emperatriz en «Testamento político».

La situación era difícil, pero con coraje, María Teresa recuperó los territorios perdidos con el apoyo de los húngaros. La guerra continuó durante otros siete años, la Emperatriz obtuvo también el apoyo de Sajonia, preocupada por la gran fuerza militar prusiana, y la simpatía de los Países Bajos e Inglaterra.

En 1748 la guerra de sucesión terminó con la firma de la Paz de Aquisgrán, que le atribuyó a María Teresa todos los territorios heredados de su padre con la excepción de Silesia, algunos territorios lombardos concedidos a Carlo Emanuele III de Saboya a cambio del apoyo dado al Imperio de los Habsburgo contra España y Francia, y los ducados de Parma y Piacenza concedidos a Felipe, duque de Parma.
Con el fin del conflicto, la soberana consolidó su poder, con un fuerte ejército y una burocracia bajo su autoridad.

María Teresa introdujo el Registro de la Propiedad, creado con la intención de imponer impuestos, también en los terrenos propiedad de los nobles. La reina quería crear un imperio multicultural, con el objetivo de unificar todos los pueblos bajo el cominio del Imperio Austríaco, tanto desde el punto de vista político como social y cultural.

María Teresa con su familia (1754), por Martin van Meytens.

Ella pensaba que una religión unida era necesaria para una vida pacífica y por ello rechazaba la idea de la tolerancia religiosa. Sin embargo, a pesar de que mantenía relaciones estrechas con la Santa Sede, nunca permitió que la Iglesia interfiriese en aquello que consideraba que era propio del poder del monarca: ella elegía a los arzobispos, a los obispos y a los abades.​ Fue conocida por su estilo de vida ascético, especialmente durante los quince años de viudedad.​

La forma de abordar su relación con la religión era bastante diferente a la de sus antecesores, ya que estuvo muy influida por las ideas jansenistas. La emperatriz apoyaba activamente la conversión al catolicismo a través de la concesión de pensiones a los conversos. No obstante, toleraba a los «católicos griegos» y enfatizaba en su estatuto de igualdad con respecto a los católicos romanos.

La extraña tolerancia religiosa de la Emperatriz, insistía en expulsar a todos los protestantes y judíos del Imperio. No obstante, su hijo, José II, la amenazó con renunciar a la Corona si continuaba con esa política. La emperatriz era posiblemente la monarca más antisemita de la época.

«No conozco mayor plaga que esa raza debido a que su falsedad, su usura y su avaricia nos está llevando a la ruina. Por lo tanto, en la medida de lo posible, los judíos deben ser aislados y evitados»

María Teresa de Austria (1777)

Extendió una garantía de protección a los súbditos judíos del Imperio y apoyaría a los mercaderes hebreos. También prohibió la conversión forzada de los niños al catolicismo, y castigó el abuso por parte del clero, quienes cobraban disparatados impuestos a esta comunidad.

Durante su reinado la medicina obtuvo avances impresionantes. Tras el fallecimiento de varios de sus hijos por la viruela, se empeñó en erradicar esa enfermedad. Para ello, contrató al médico Gerard van Swieten y fundó el hospital general de Viena. Expidió un decreto que hacía obligatoria la realización de autopsias para todas las muertes ocurridas en la ciudad de Graz, la segunda mayor ciudad de Austria. Esta ley, aún en vigor, supuso la creación de uno de los registros más importantes y completos de autopsias del mundo.

Muy importante fue la reforma social de 1774 que introdujo la enseñanza primaria obligatoria, financiada con activos de propiedad de la Compañía de Jesús, que fue suprimida. También creó el “Codex Theresianus”, en el cual defendía los derechos civiles de todos los austríacos. Prohibirían la quema de brujas y la pena de muerte, sustituida por trabajos forzosos.

En la última década de su reinado, por sugerencia de su hijo, María Teresa implementó una política de expansión, que se caracterizó por la división de Polonia con Rusia, para obtener Lodomiria y Galitzia (ambas en la actual Ucrania). Austria también participó en la guerra de Baviera, logrando en 1778 el territorio de Innviertel (en alemán, distrito del Eno).

María Teresa de Austria murió, aparentemente por un resfriado, en Viena el 29 de de noviembre de 1780, dejando la corona imperial a su hijo José II.

La emperatriz está sepultada en la Cripta Imperial de Viena, en un sarcófago doble, al lado de su marido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .