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Días de villancicos

Los villancicos navideños son cantos  tradicionales interpretados durante las fiestas de fin de año, desde un poco antes de la Navidad hasta la Epifanía. 

En castellano la palabra villancicos deriva del término “canción de villa”. En inglés se les denomina “carols”, que viene del francés caroler, que significa bailar haciendo un círculo. Los villancicos han sufrido una transformación hasta convertirse en lo que son hoy en día en cuanto a símbolo y estructura.

El origen de los villancicos proviene de la Edad Media (s. V al s. XV), donde los villancicos eran canciones populares que nacieron en las zonas rurales (las Villas) como forma sencilla y rítmica de contar los acontecimientos que sucedían en la zona (amores, fallecimientos u otros temas de interés) y no tenían nada que ver con la religión y la navidad. Era cantada por un solista, acompañado de algún instrumento. Se trataba de canciones que alternaban estribillo y estrofas. La estrofa tenía dos partes: la primera se llamaba mudanza y la segunda, vuelta.

Según la tradición cristiana, los primeros villancicos navideños fueron cantados por los ángeles para celebrar el nacimiento de Jesús. Históricamente, las composiciones basadas en la Navidad tienen un origen muy antiguo. El más antiguo que se conserva es “Jesus refulsit omnium” (Jesús lo ilumina todo) escrito por Hilario de Poitiers en el año 368. 


Se trata de una obra musical religiosa considerada como el primer villancico de Navidad y una de las primeras canciones navideñas. Su tema es el nacimiento de Cristo.

Dada su estructura rítmica y pegadiza, hacia el siglo XVI, las autoridades eclesiásticas comienzan a ver en el villancico un medio de divulgación religiosa y comienzan a contar historias de la religión, sobre todo centradas en el nacimiento de Jesús, abandonando así la temática cotidiana relacionada con el amor cortés, el desamor, sucesos del día a día… 

Quizás el villancico más conocido, en cambio es “Noche de paz”. Su título original es “Stille nacht, heilige yach” y fue escrito por el sacerdote austriaco Joseph Mohr quien al ver que se había estropeado el órgano de su parroquia, la capilla de San Nicolás, ubicada en  Oberndorf, decidió escribir un canto que pudiera interpretarse con guitarra en la misa de gallo. Fue así como la navidad de 1818 se cantó por primera vez “Noche de Paz”, actualmente traducido a 330 idiomas.

 Los villancicos del medievo seguían la tradición del ‘Canto Gregoriano’. En el Renacimiento, la canción toma una forma más alegre acercándose a lo que hoy en día entendemos por villancico. La mayor parte de los villancicos del Renacimiento se encuentran recogidos en cancioneros, donde figuran villancicos de los principales compositores de la época, como Juan del Encina. 

Los villancicos son parte de nuestra historia y cultura, y aunque a veces nos parezcan repetitivos o aburridos, son nuestro legado y no debemos dejar que pasen al olvido.

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